Las previsiones en el Congreso no garantizaban hasta ayer que la reforma constitucional para el adelanto de elecciones generales al 2023 logre al menos las 87 adhesiones necesarias en primera votación, a la espera de una segunda.Si logra un mínimo de 66 votos a favor, se abriría la puerta a una posterior ratificación vía referéndum. No obstante, expertos consultados por El Comercio coincidieron en que esa vía no sería la más rápida para que se concrete la reforma.No hay un antecedente directo como el que se generaría en dicho escenario: que se convoque un referéndum solo sobre una reforma constitucional y sin que vaya de la mano con otro proceso electoral ya en marcha.