El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, expresó ayer su hartazgo e indignación por los destrozos al ornato del Centro Histórico de Lima causados por manifestantes violentos en las últimas semanas y pidió al Concejo Metropolitano declarar esta área de la ciudad como "intangible" para marchas y movilizaciones. "No se puede estar destrozando la ciudad. Que se vayan a otro lado. En Lima no es bienvenida esa gente que viene a destrozar. Si fueran marchas pacíficas, sí", señaló.