La marcha nacional convocada por la Confederación General de Trabajadores del Perú por la inmediata renuncia de la presidenta Dina Boluarte, nueva Mesa Directiva del Congreso, elecciones generales y consulta para elegir una asamblea constituyente empezó de manera multitudinaria y pacífica. Pero al atardecer se tornó violenta, con fuerte reacción de la policía, la cual impidió el ingreso de los manifestantes más allá de la plaza San Martín.Mientras Boluarte respondía a la prensa extranjera y advertía que Puno no era el Perú (de lo cual se disculpó luego), cientos de militares se trasladaban en marcha de campaña hacia la ciudad de Puno por los cerros del distrito de Laraqueri.