La presidenta Dina Boluarte eligió su encuentro con la prensa extranjera para hacer un llamado a una "tregua nacional" que permita, dijo, instalar mesas de diálogo con agendas de desarrollo para cada región. Precisó que con ese fin su gobierno ha conversado con las diferentes iglesias para que puedan, eventualmente, actuar como intermediarios. "No me voy a cansar de llamarlos al diálogo, a la paz y a la unidad", recalcó. La jefa de Estado, sin embargo, no confrontó a los marchantes a identificar a sus representantes. Y es que hasta la fecha, no hay liderazgos visibles ni interlocutores válidos con miras a lograr ese diálogo que tanto se reclama.