El pleno del Congreso no logró el último lunes los al menos 87 votos necesarios para aprobar -sin la vía del referéndum- una reforma constitucional que parecía inocua y de la que se esperaba consenso: la eliminación del voto de investidura para nuevos gabinetes ministeriales.El entrampamiento en el Legislativo y sobre todo la postura opositora del bloque de izquierda fue clave para dicho resultado, factores que ponen en riesgo la aprobación de otras medidas de cara a un eventual adelanto de elecciones. En diálogo con El Comercio, ese escenario fue reconocido por legisladores de izquierda y por el secretario de la Comisión de Constitución, Alejandro Cavero (Avanza País).