Las protestas y la violencia se desbordan en el país. Desde diciembre ya se registran 47 fallecidos así como 832 heridos, mientras el Gabinete Otárola no logra dar un mensaje claro ni tomar las acciones pertinentes para llevar al Perú a la calma.Puno, una de las regiones más convulsionadas, registró 17 fallecidos en un solo día: el 9 de enero del 2023. Y ayer la cifra subió a 18. Pero no es la única donde se registran protestas: Tacna, Cusco, Apurímac, Huancavelica, Ayacucho también están marchando.¿Estamos próximos al término de estas manifestaciones o el Perú enfrentaría una ola mayor de violencia? Tres analistas coincidieron que las protestas seguirán escalando en medio de un contexto donde ya sería muy difícil alcanzar espacios de diálogo.