De todas las declaraciones de colaboradores eficaces y testigos protegidos que presentó la fiscal Kelinda Janampa al juez Richard Concepción Carhuancho para sustentar la incautación de la casa del pasaje Sarratea, de propiedad del prófugo empresario Segundo Sánchez Sánchez, la que formuló el abogado Salatiel Marrufo Alcántara es la que tuvo el efecto devastador de una bomba. Marrufo es quien confirmó que Segundo Sánchez convirtió su residencia en un "centro de operaciones criminales" del expresidente Pedro Castillo y sus cómplices del denominado "gabinete en la sombra".(Edición domingo).