La presidenta Dina Boluarte alista encuentros en las regiones donde más se protesta contra ella para intentar evitar manifestaciones como las que se organizaron al inicio de su gestión. Su estrategia apunta ahora a atender demandas, pero también a contrarrestar lo que considera uno do los factores que impulsan las revueltas: la percepción de que ella complotó para que cayera Pedro Castillo. "A mis hermanos y hermanas del Perú profundo, mis paisanos, mis llajtamasis (paisano en quechua), no les han dicho la verdad aquellas personas que están liderando estas movilizaciones cargadas de violencia. Lo que les han dicho a mis hermanas y hermanos de Puno, Arequipa, Apurímac, del Cusco y seguramente de otras regiones es que Dina Boluarte ha dado golpe a Pedro Castillo… y eso no es cierto. ¿Cuál es el interés? No sé", dijo a la prensa extranjera.