El exministro de Trabajo Iber Maraví Olarte fue seriamente cuestionado durante los más de dos meses que duró su paso por esta cartera —entre julio y octubre del año pasado— al revelarse sus vínculos con Sendero Luminoso y el Movadef. Sin embargo, una vez fuera del cargo, el expresidente Pedro Castillo continuó haciendo caso omiso a las advertencias sobre su pasado y lo siguió recibiendo en Palacio de Gobierno. Tras dejar el ministerio, Maraví volvió a desfilar por el Despacho Presidencial en setiembre último, sin mayores motivos aparentes. Las reuniones no tenían una duración exacta, iniciaron con apenas media hora y se extendieron hasta las tres horas. ¿Por qué el entonces presidente mantenía de cerca a una persona vinculada al terrorismo?