Como se sabe, el Gobierno, apremiado por las protestas, presentó un proyecto de ley para que los comicios presidenciales y legislativos se celebren en abril del 2024. Es decir, en unos 15 meses. Con ello, las nuevas autoridades asumirían en julio de ese año y ya no el 2026.Sin embargo, las manifestaciones que no dan tregua -y las muertes, que incluyen a menores de edad- han puesto contra la pared a un Ejecutivo desbordado, al que cada vez más se le termina el oxígeno.En ese contexto, ayer, la presidenta Dina Boluarte, declaró a los medios que se reunirá con la Comisión de Constitución del Congreso para ver la posibilidad de "acortar los plazos" de las elecciones. No lo especificó, pero dio a entender que buscaría la forma de que se celebren en el transcurso del 2023.