Salatiel Marrufo, el todopoderoso asesor del Ministerio de Vivienda durante la gestión de Geiner Alvarado, contará adónde fueron a parar los S/4 millones en coimas que la empresaria Sada Goray, representante de la compañía MarkaGroup, le entregó. Es un testimonio clave, ya que se trata del exfuncionario que se encargó de maquinar cómo la red criminal que encabezaría el presidente Pedro Castillo se repartiría millonarias obras desde ese sector. El abogado de Marrufo, Eliu Arismendiz, anunció ayer que su patrocinado está dispuesto a hablar ante la Comisión de Fiscalización del Congreso.