Desde diciembre del año pasado, el Ministerio de Relaciones Exteriores había confirmado que María del Carmen Alva nunca había pedido la intromisión de España para vacar a Pedro Castillo. Sin embargo, el canciller César Landa acusó a la expresidenta del Congreso de esta falta ante la Organización de Estados Americanos. "Se deja constancia de que el suscrito ni ningún otro funcionario de esta misión fueron testigos de que la presidenta Alva o los congresistas que la acompañaron durante esta visita exigiese a sus pares ibéricos que emitan un pronunciamiento señalando que el Perú ha sido capturado por el comunismo y que Pedro Castillo es un presidente que no tiene legitimidad", dice el documento.