Entre los cuestionamientos que arrastra el gobierno de Pedro Castillo desde sus primeros días figuran el nombramiento de funcionarios sin el perfil adecuado y la alta rotación en distintos cargos. En lo que va del 2022 y a punto de culminar este año, tal situación se mantiene en perjuicio de la gestión pública.Así lo ha hecho saber la Contraloría General de la República a través de informes de control publicados entre enero y noviembre del 2022, referidos específicamente a designaciones realizadas -la gran mayoría este año- por el presidente y sus ministros a través de resoluciones supremas y ministeriales. Los documentos revisados por El Comercio dan cuenta de cuestionamientos a al menos 50 funcionarios de confianza.