El presidente Pedro Castillo encabezó ayer una ceremonia en Palacio de Gobierno donde dirigentes cercanos a él le pidieron presentar una nueva cuestión de confianza, que se cierre el Congreso y que se instale en su lugar una asamblea constituyente. Al final de esas intervenciones, que finalizaron entre aplausos suyos y de los invitados al evento, el jefe del Estado advirtió que "tomaremos algunas medidas juntamente con el pueblo" si no se respeta la voluntad popular.La ceremonia fue en el patio de honor de Palacio. En paralelo, el Grupo de Alto Nivel de la OEA, que llegó al país a pedido del gobierno de Castillo por un supuesto golpe de Estado en su contra, se reunía con bancadas de oposición en un hotel de Lima.