La suspensión de la cooperación judicial de Brasil con el Perú por el caso Odebrecht no solo ha resultado un baldazo de agua fría para las expectativas del Ministerio Público de seguir avanzando con las investigaciones sobre aportes de campaña políticas, sino también ha refrescado viejas críticas hacia el Equipo Especial Lava Jato por, entre otras razones, su falta de celeridad en lograr condenas en sus casos ante el Poder Judicial.(Edición domingo).