Cada semana de representación se ha convertido en un festín para los congresistas de Lima. Algunos las ven como una oportunidad de turismo, visitar ferias o hacer campaña contra el cambio constitucional. El Foco revisó los 291 informes presentados por los 33 parlamentarios de la capital y encontró que más de uno registra controversiales actividades financiadas con dinero de todos los peruanos. Entre setiembre del 2021 y agosto del 2022 hubo diez semanas de representación. Según una cartilla administrativa del Congreso, cada parlamentario recibe al mes S/2.800 para acercarse a la ciudadanía y "conocer sus necesidades".