Al presidente Pedro Castillo no le bastó con asesores en la sombra, sino también necesitaba conseguir poder en el Congreso, pero de manera muy poco honesta, para contrarrestar los pedidos de vacancia o censuras a sus ministros. Así lo señala, la acusación constitucional presentada por la fiscal de la Nación.Después de tres reuniones con los parlamentarios de Acción Popular, el asesor Auner Vásquez informó al exsecretario de Palacio Bruno Pacheco que "ya está todo coordinado, tenemos el apoyo de Acción Popular, pero me han pedido doce direcciones de órganos estatales a cambio". En doce sobres se entregaron curriculums vitae de los recomendados, uno por cada congresista, sostiene la Fiscalía.