El presidente Pedro Castillo ordenó dar por concluida la designación de María Caruajulca como titular de la Procuraduría General del Estado (PGE). En su lugar, nombró a Javier Wilfredo León Mancisidor, un abogado que fue investigado por la fiscalía como parte de un presunto fraude para favorecer al narcotraficante Fernando Zevallos, "Lunarejo".