El más serio "cortocircuito" del debate tuvo como protagonista al candidato de Podemos, Daniel Urresti. No tuvo pudor alguno en ocultar su mal humor. Se le vio tenso, muy alejado de su habitual talante avispado y distendido. Una pregunta de la moderadora Josefina Townsend lo desestabilizó: ¿Qué pasará con Lima si una condena judicial por asesinato lo aleja del cargo? ¿ Quedaría la ciudad en manos José Luna (Morales), candidato a teniente alcalde y con investigaciones por organización criminal? Urresti ignoró ostensiblemente la interrogante para iniciar la enumeración de su programa. Volvió a ignorar a la moderadora cuando esta le instó a responder. El incidente se agravó durante la pausa.