En su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Pedro Castillo tomó las riendas de la política exterior peruana y comprometió la posición del país, de manera imprudente, en viejos conflictos como el de Las Malvinas y la polémica entre Palestina e Israel."El Perú reconoce plenamente los derechos de soberanía de la República Argentina en las Islas Malvinas y demandamos a las partes el inicio de consultas y negociaciones para concretar este objetivo imperativo", señaló en su discurso ante los representantes de 193 Estados miembros.