La repartición de obras públicas que emprendió el denominado "buró político" de Pedro Castillo -integrado, entre otros, por el dueño de la casa de Sarratea, Alejandro Sánchez- solo fue una muestra del trato que el presidente ha sostenido con sus aportantes de campaña una vez que llegó al gobierno. Ha quedado establecido que ese apoyo no era gratuito, sino a cambio de jugosas retribuciones.Según la declaración de Perú Libre ante la ONPE, el partido del izquierdista Vladimir Cerrón recibió 1 millón 834 mil 426 soles, provenientes de 347 aportantes.