Durante su intervención en la edición 77 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente Pedro Castillo no solo habló de asuntos internacionales. Aludió también a la crisis política en el Perú, ahondada por hechos de su propia gestión, y a actos de control político de parte del Congreso de la República."La gobernabilidad democrática exige el respeto a la institucionalidad y sobre todo a la voluntad popular. Los golpes de Estado, sea cual sea su modalidad, o el poder del Estado que los impulse, son ilegítimos. Atentan contra la expresión soberana de la voluntad popular", manifestó victimizando a su gobierno y sin hacer alguna autocrítica.