La Constitución que quería la izquierda chilena, luego de imponer una Constituyente que nació tras actos vandálicos cometidos por un grupo, fue mayoritariamente rechazada. El Rechazo logró una ventaja aplastante con un 61.9% frente al 38.1% que acumuló la opción de aprobar el texto, al 98% de los votos escrutados.