Para evitar que las autoridades detectaran el desvío de fondos públicos de la municipalidad distrital de Anguía, el alcalde Nenil Medina Guerrero recurrió a regidores, funcionarios y servidores, además de familiares, amigos y pobladores de la zona.Entre otras finalidades, parte del dinero era para su propio beneficio y también lo usaba para invertir en esquemas de corrupción: el direccionamiento de obras públicas.Durante la intervención en los lugares donde residía Nenil Medina, el Equipo Especial que coordina el coronel PNP Harvey Colchado Huamaní encontró comunicaciones con al menos una veintena de personas, a las que instruyó que hicieran transferencias de dinero.