El caso de Yenifer Paredes, la cuñada del presidente Pedro Castillo, no solo ha destapado a la organización criminal que se repartía obras desde el Ministerio de Vivienda sino que ha revelado todo el despliegue de sus miembros para enquistarse y corromper distintos estamentos del gobierno. Uno de los que ha quedado expuesto es Alejandro Sánchez Sánchez, el dueño de la casa de Sarratea, ubicada en Breña, donde Castillo sostenía reuniones clandestinas.