El presidente Pedro Castillo permitió que un grupo de paisanos y amigos, que eran conocidos en el Ministerio de Vivienda y Construcción como "Los Chiclayanos", sin tener ningún tipo de función pública, contaran con información reservada sobre los proyectos de agua potable y saneamiento, en una reunión secreta con funcionarios públicos en los exteriores de un establecimiento gubernamental, aseguró la exviceministra de Vivienda y Urbanismo."Llegamos y ya estaban como en una oficina. La primera persona sentada era alguien que luego reconocí como (Segundo) Alejandro Sánchez. Había otra persona que se sentó después, y que luego me enteré que era el alcalde de Anguía, el señor Nenil Medina (Guerrero). (Luego) llamaron a otra persona. Me acuerdo, Abel (Cabrera Fernández). El jefe del gabinete (de asesores, Salatiel Marrufo Alcántara), estaba acá. Y aquí se sentó Abel Cabrera. (...) Sí, se conocían. Había confianza. Yo me senté aquí. La jefa de Presupuesto (Jacqueline Castañeda), aquí", explicó la exviceministra Elizabeth Añaños, entrevistada por el dominical "Cuarto Poder".