Mientras el presidente Pedro Castillo y su entorno se ven inmersos en investigaciones fiscales, el mandatario también debe prestar atención a las renuncias que se empiezan a dar.Los embajadores Manuel Rodríguez Cuadros y Harold Forsyth dimitieron a sus cargos como representantes permanentes del Perú ante las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos (OEA), respectivamente."En este tiempo, he tratado de afirmar el compromiso del Perú con el respeto a los derechos humanos, con los sectores más vulnerables de la sociedad y con los valores permanentes de la política exterior del Perú, incluyendo la defensa del Estado de derecho", expresó Forsyth .