El presidente Pedro Castillo acudió ayer a la Fiscalía de la Nación, que lo citó para interrogarlo como investigado por los presuntos ascensos irregulares en las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional. El mandatario guardó silencio y no respondió a las preguntas que le formularon.Pese a que la noche del miércoles su abogado Benji Espinoza informó que el jefe del Estado no acudiría a la fiscalía, puesto que le asistía la prerrogativa de que los fiscales acudan a Palacio de Gobierno a tomar su declaración, Castillo cedió.Castillo permaneció por una hora en la fiscalía, donde se registraron manifestaciones a favor y en contra de él. Luego regresó a la sede de gobierno. Ahí, ante la prensa, negó ser el líder de una organización criminal.