El 30 de junio fue un día clave para la escalada que se viene armando contra el Congreso para perpetrar su cierre. Y es que en el cono norte de Lima, entre Comas y Carabayllo, tuvo lugar una reunión de coordinación de ronderos de todo el país, en especial de Cajamarca, para confluir en una ola de violencia el 26 de julio en la Plaza Bolívar cuando se elija la nueva Mesa Directiva del Poder Legislativo.