En el espesor de la selva del Vraem, todavía persisten remanentes terroristas afines a los Quispe Palomino, que conspiran en esta zona de la mano con el narcotráfico. Perú es desde hace algunos años el segundo productor de cocaína de todo el mundo, pero pese a ello el Gobierno de Pedro Castillo viene impulsando una polémica reforma en la política antidrogas, que especialistas advierten podría agravar la situación.En esta parte del país -en donde permanece el estado de emergencia-, miembros del Comando Especial Vraem, conformado por el Ejército, la Marina de Guerra, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional, vienen buscando dar el golpe certero y llegar a desbaratar a la organización terrorista Sendero Luminoso, actualmente encabezada por Víctor Quispe Palomino, camarada José."Estamos evitando que el narcotráfico subvencione al terrorismo US$83 millones aproximadamente", apuntó el general Miguel Gonzales, jefe del Comando Especial Vraem.(Edición sábado).