Mientras miles de peruanos empezaban a morir por la pandemia de la COVID-19, y las arcas de las empresas nacionales e internacionales comenzaban a disminuir por la grave crisis económica, funcionarios del Gobierno de Martín Vizcarra aprovecharon las circunstancias. Cambiaron los requisitos de modo que las grandes constructoras chinas empezaron a ganar la mayoría de obras en nuestro país.