El ministro del Interior, Dimitri Senmache, acudió anoche al Pleno del Congreso para intentar responder por la fuga del exministro Juan Silva, amiguísimo presidencial e investigado por organización criminal. Sin embargo, no convenció y ahora se abre la posibilidad de una censura.Durante su exposición -en la que también se abordó el caso de los mineros informales muertos en Arequipa- Senmache se escudó en legalismos para justificar las evidentes omisiones que hubo al interior de la Policía, y los servicios de Inteligencia, que permitieron que Silva se hiciera humo.