Mientras el Gobierno insiste en darle mayor influencia en la lucha contra la inseguridad a las rondas campesinas, el Congreso promulgó ayer una ley que reconoce a los comités de autodefensa (CAD) y le da facilidades para conseguir armas, además de las que puede dar el Estado, y le da función de enfrentar la inseguridad ciudadana, en el ámbito de su jurisdicción.Diferentes voces advierten que estas organizaciones -armadas y bajo el control del Ejecutivo- pueden ser utilizadas políticamente o como fuerza de choque, al estilo de las milicias de Venezuela o Cuba.