El viernes primero de abril de este año, un exempleado de la familia Díaz Costa, conocida proveedora del Estado, se presentó ante la Procuraduría Anticorrupción para revelar información incriminatoria sobre licitaciones amañadas, contrataciones fraudulentas y pagos de sobornos. Es el mismo personaje que luego ofrecería su experiencia a otras empresas para infiltrarse en el sistema informático del Organismo Supervisor de las Contrataciones del Estado (OSCE), y adjudicar millonarias obras públicas a sus clientes del llamado "Club del Tarot", como lo denominó el programa "Punto Final", de Latina Televisión, el domingo en la noche.