La defensa de Keiko Fujimori exigió al fiscal José Domingo Pérez que demostrara que durante las campañas electorales había actuado como líder de una organización criminal. Entre los hechos que acreditó Pérez refirió que ordenó a dos de sus íntimos amigos, y miembros de la cúpula de Fuerza Popular, Víctor Shiguiyama Kobashigawa y Ana Matsuno Fuchigami, que a su nombre recogieran el dinero que clandestinamente le suministró la empresa de Juan Rassmuss Echecopar, Sudamericana de Fibras. Shiguiyama retiró en efectivo US$ 850 mil y Matsuno US$ 200 mil, en ambos casos para la campaña de 2011.(Edición domingo).