En medio de la crisis política provocada por las declaraciones de Zamir Villaverde que advierte que el triunfo de Pedro Castillo es producto de un fraude, así como nuevos indicios de corrupción, el Gobierno resucita la consulta popular por la Asamblea Constituyente.Ello pese a que, además de desautorizar a su premier Aníbal Torres y su ministro Salas, quienes anunciaron el fin de la insistencia de este tema, su mención provoca el estancamiento de la economía y espanta la posibilidad de nuevas inversiones, tal como lo advirtió la consulta Pacific Latam-Edelman Affiliate que subraya que el año pasado la insistencia en este tema significó la salida del país de US$ 16,600 millones en capitales.