Pese a las frases edulcoradas de los comunicados de Perú Libre y del grupo de renunciantes a esta bancada, se pudo entrever que la ruptura está lejos de ser cordial.El jefe del partido oficialista, Vladimir Cerrón, no tuvo reparos en lapidar a los disidentes al asegurar que no renuncian por defender principios."El Partido no se afecta por disidencia de sus invitados magisteriales, nunca fueron militantes orgánicos, sino electorales".