El primer ministro Aníbal Torres se presentó ante la Comisión de Constitución del Congreso para sustentar el proyecto del Ejecutivo que plantea reformar la Constitución de 1993 con el fin de someter a referéndum la convocatoria a una Asamblea Constituyente (AC). Lo hizo con un aire de autosuficiencia, desacreditando a los juristas que han objetado los alcances de su propuesta y con una argumentación que, según él mismo dijo, buscaba "levantar el nivel técnico" de la discusión.Sin embargo, fueron sus argumentos los que terminaron desacreditados.