Usando recursos públicos, el Ejecutivo empezó su campaña para intentar presionar al Congreso para que dé luz verde a un inconstitucional referéndum y así aprobar una nueva Constitución a través de una constituyente. Luego de haber presentado el proyecto al Parlamento, tanto la Presidencia del Perú como el Consejo de Ministros comenzaron a difundir información al respecto en sus redes oficiales.