"Les comunico que no he presentado mi renuncia, que el Gabinete está muy sólido, que estoy muy contento con este equipo que viene trabajando en bien del país", aseveró ayer el primer ministro Aníbal Torres en medio de los cuestionamientos al gobierno de Pedro Castillo por el manejo de la crisis generada a raíz de las protestas sociales. Así, el jefe del Gabinete optó por aferrarse al cargo en medio de voces que piden su salida.En una conferencia de prensa tras la sesión del Consejo de Ministros, lejos de asumir responsabilidad política, Torres no tuvo ninguna autocrítica. Asimismo, dejó mal parado a Castillo con su explicación sobre la decisión de este de retirarse de una reunión en el Congreso el pasado martes.