En medio de incesantes protestas que tienen en jaque al Gobierno de Pedro Castillo, así como un sospechoso incendio en la sede de investigación policial, dos piezas claves en el esquema de corrupción de Los Dinámicos del Centro, Arturo Cárdenas y Waldys Vilcapoma, fueron capturados gracias al dato de informantes tras permanecer casi seis meses prófugos de la justicia.Pero no estaban tan lejos. Ambos dirigentes de Perú Libre y hombres de absoluta confianza del sentenciado Vladimir Cerrón, señalado como cabecilla de la organización criminal, se encontraban en Junín, la región en donde la red hacía y deshacía a su antojo.