La expectativa que había generado la presentación del presidente Pedro Castillo ayer en el pleno del Congreso fue diluyéndose mientras transcurría la casi hora y media que duró su mensaje. "Habrá sorpresas", señaló hace unos días el primer ministro Aníbal Torres respecto al discurso del mandatario, aunque finalmente no las tuvo.Portando la banda presidencial desde un atril ubicado junto a la Mesa Directiva del Parlamento, Castillo dio un discurso con más gestos que contenido, con un tenor más parecido al de un mensaje por Fiestas Patrias que al de una coyuntura compleja como la que atraviesa el país.El mandatario aprovechó la oportunidad para dar cuenta de acciones de su gestión, hacer más promesas, criticar a instituciones y adelantar su defensa ante la nueva moción de vacancia que enfrenta, por la que ha sido citado por el Congreso para el viernes 28 de este mes.