El anunciado allanamiento a las investigaciones de la Fiscalía fue un cuento. Tanto Vladimir Cerrón, el dueño de Perú Libre, como su hermano congresista Waldemar Cerrón se acogieron a su derecho al silencio cuando asistieron al despacho del fiscal Richard Rojas Gómez, y no quisieron aclarar los presuntos aportes irregulares que se usaron en la campaña presidencial de Pedro Castillo. Ambos son investigados por lavado de activos. (Edición sábado).