Cuando se quebró la «amistad» entre el presidente de la República, Pedro Castillo, y el exsecretario de Palacio de Gobierno Bruno Pacheco, este último tuvo que recoger todas sus pertenencias del despacho asignado para dejárselo a su sucesor, pero no se dio cuenta que su amiga Karelim López, quien estaba a su lado, cogió un USB, el mismo que contenía la lista de nombres de congresistas de Acción Popular, quienes eran denominados como «Los Niños» y el conjunto de obras presuntamente relacionadas a ellos.Así lo señaló a EXPRESO, César Nakazaki, abogado de la aspirante a colaboradora eficaz Karelim López, quien ha señalado al propio jefe de Estado como responsable de una mafia de tráfico de obras coordinada desde el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).