Las revelaciones de Karelim López colocaron bajo los reflectores a una hasta ahora desconocida empresa peruana de construcción: INIP (Ingeniería Integración de Proyectos S. A. C.) cuyo propietario es Roberto Aguilar Quispe, un bachiller de 27 años. Según declaraciones de López registradas por la Fiscalía, Aguilar Quispe es señalado como uno de los integrantes del grupo o mafia enquistada en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), presuntamente formada por el presidente Pedro Castillo y el titular de dicha cartera, Juan Silva.