Dos reportajes periodísticos revelaron que las manifestaciones que el presidente Pedro Castillo ofreció a la Fiscalía por el caso Sarratea, sus vínculos con la lobbista Karelim López y nombramientos en el Estado contradicen sus palabras y lo que antes han asegurado sus propios allegados.Ayer, cuando se le preguntó sobre el tema, el mandatario no quiso responder. Ante la insistencia de los periodistas reaccionó molesto y dijo con desdén: "Esta prensa es un chiste". Penalistas consultados por este diario advirtieron que las declaraciones contradictorias del jefe de Estado configurarían delitos como falsedad genérica y hasta podría entorpecer las investigaciones fiscales.