El Ejecutivo y el Congreso dieron ayer el primer paso para empezar una aparente tregua, después de que el primer ministro Aníbal Torres acusó el lunes a un sector de la oposición de planear "un golpe de Estado" en contra del presidente Pedro Castillo.En un pronunciamiento junto a representantes de distintas bancadas, la titular del Parlamento, María del Carmen Alva, rechazó esas expresiones y consideró que ha llegado el momento de "darle un respiro" al país.Alva exhortó a Torres a ponerse a la altura de las "necesidades nacionales en lugar de inventar complots" y a brindar medidas para atacar los problemas que afectan a la ciudadanía, tales como la pandemia de COVID-19 y la inseguridad.