Ofuscado, con capturas de pantalla impresas en papel y recitando las frases que alguna vez escribió su hija en Facebook, el primer ministro Héctor Valer intentó desacreditar la grave denuncia de violencia familiar que pesa en su contra."Me han liquidado desde el tribunal de la prensa. Vengo a decirle al Perú que no soy un maltratador, que no soy uno que pega, que no soy lo que dice la denuncia en la comisaría", dijo ayer ante la prensa. La comisaría de la que habla es la de San Borja, donde en octubre del 2016 la hija acudió para denunciarlo por haberle propinado bofetadas, puñetes y patadas en el rostro y diferentes partes del cuerpo.