En su primer día como ministro del Interior, el coronel PNP (r) Alfonso Chávarry fue recibido con dos importantes renuncias. La primera fue la solicitud de pase al retiro del único teniente general que quedaba en la policía, Martín Parra. La segunda, la del viceministro de Seguridad Pública, Jorge Carrión.Tras la baja del exjefe de la PNP Javier Gallardo, Parra había quedado como número uno en el escalafón y de respetarse la línea de mando, era el llamado a ser el nuevo comandante general. Esa era la propuesta que el entonces ministro del Interior, Avelino Guillén, presentó al presidente Pedro Castillo.Sin embargo, fuentes en el sector señalan que el oficial, quien se desempeñaba como subcomandante general de la PNP, había decidido pedir su pase al retiro luego de que se hiciera público el fin de semana que el mandatario tenía intención de darle de baja tanto a él como al general PNP Víctor Patiño, quien sucedía a Parra en antigüedad.