Todo les estaría saliendo a la perfección. Como si se siguiera -al detalle- el guión de una película de suspenso, en el Perú se viene gestando una versión «lorcha» de baja ley que bien podría denominarse "Los hombres del presidente", cuyos roles son protagonizados por personajes que, por su cercanía al mandatario Pedro Castillo o por ocupar cargos de confianza, ostentan poder y son capaces de todo para conseguir sus malsanos objetivos. Una de las primeras víctimas de estas intrigas y complots sería el renunciante ministro del Interior, Avelino Guillén.EXPRESO ha podido acceder, en exclusiva, a unos reveladores mensajes de WhatsApp, los cuales demostrarían fehacientemente que la salida de Guillén se ha venido gestando desde hace varias semanas, y que su pública diferencia con el -recién- excomandante general de la Policía Nacional, general Javier Gallardo, está motivada por intereses ocultos, por lo que debido a la falta de conocimiento en el sector del exfiscal, casi sin proponérselo, se convirtió en una piedra en el zapato para los planes del ahora exmandamás de la PNP.